Testimonio de María Gómez Pérez sobre el Campo de Trabajo «Sueños de Libertad» 2017

Testimonio de María Gómez Pérez sobre el Campo de Trabajo «Sueños de Libertad» 2017

Esta semana he vivido mi tercer campo de trabajo “Sueños de Libertad” una experiencia única e irrepetible, pues cada año, a pesar de seguir una rutina parecida, se llevan a cabo programas distintos y se conocen nuevas personas.

DELEGACIÓN DE PASTORAL JUVENIL / MARÍA GÓMEZ PÉREZ, Coordinadora Campo de Trabajo.- Este año el trabajo con los internos ha sido muy especial, hemos trabajado valores sociales, personales, evangélicos y sentimientos muy profundos a través de los cuatro elementos: aire, tierra, fuego y agua.

Como dice Luis Guitarra en una de sus canciones… ¿Quién acoge a quien en esta casa? Pues entramos al centro penitenciario con intención de ser luz en la oscuridad y nos damos cuenta de que nos reciben cual antorcha que ilumina el camino. Pretendemos ser aire fresco y nos devuelven una caricia de aire cálido que nos llega al corazón. Pretendemos sembrar en tierra fértil y ellos nos convierten en fruto. Nos reconocemos como vasija agrietada capaz de regar las flores del camino y nos convertimos en flores regadas que manan de las grietas de sus vasijas.

¿Quién acoge a quien en esa casa? Solo Dios se convierte en morada para todos y cada uno de nosotros dándonos el don de acoger y ser acogidos. En el albergue la oración, los quehaceres diarios junto con el cansancio nos han convertido en una pequeña familia que se descubre y reconoce en el otro. Hemos compartido largas conversaciones entre rutinas y falta de sueño. En oración y en el silencio. Hemos aprendido a escuchar lo que no se oye, lo escondido en lo profundo y también hemos sido capaces de darle voz.

En este campo de trabajo se han hecho presentes las diferentes ideas, formas de pensar y vivir… distintas formas de entender la fe, de entender a Padre Dios. Hemos compartido las experiencias individuales que nos han llevado o no a nuestra relación con Jesús. Hemos dialogado como Iglesia por y para los pobres, los privados de libertad.

Solo puedo decir…”Dichosos los que creen sin haber visto” Dichosos los que creen en la dignidad humana, los que sueñan con dar y recibir una nueva oportunidad, los que buscan sin descanso un mundo más justo, los que se comprometen con su tiempo, trabajo, esfuerzo e intelecto en estas tareas. Dichos@s los voluntari@s que sin haberle visto como yo, sin haberle sentido como yo, sin amarle como yo, son capaces de dar fruto a sus dones. De ser agua que riega para dar vida, aire fresco, tierra fértil y luz en la oscuridad. Solo Dios sabe y conoce, solo Él escribe en lo torcido, solo Él basta… y yo confío.

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